Yoga para principiantes

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Consejos para iniciarse en el yoga

Si no tiene experiencia previa de yoga y va a seguir la información de estas páginas o si va a comprar el curso on-line debe tener en cuenta ciertas precauciones y consejos para realizar una práctica adecuada.

Enfermedad y yoga

Si tiene alguna enfermedad, si está diagnosticado con alguna patología de los huesos o de los órganos internos  o si por cualquier razón no está seguro por su salud de si el yoga le puede lesionar: consulte a su médico.

En estas páginas podemos dar consejos sobre el uso adecuado de las posturas de yoga y sus contraindicaciones y en qué circunstancias será mejor no practicarlas. Pero de ninguna manera podemos dar consejos personales sobre su estado de salud ni sobre la utilidad médica de las posturas de yoga.

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La importancia de escuchar al cuerpo

Escuche a su cuerpo. Cada cuerpo es diferente, tiene sus fuerzas y sus flaquezas, hay gente con una flexibilidad natural o con mucha rigidez, otros son débiles y otros fuertes, los hay nerviosos y los hay tranquilos. Pero sea cual que sea su estado inicial el yoga puede mejorar su flexibilidad, su fuerza,   su nivel de vitalidad, aplacar sus nervios y elevar su estado de ánimo.

Hasta alcanzar esas metas, la práctica de yoga debe ser gradual, el cuerpo irá desarrollando flexibilidad, fuerza muscular y vitalidad. El estado de ánimo cambiará para mejor paulatinamente.

Cuando practique una postura va a notar el efecto internamente, concéntrese y intente relajarse en la postura, las molestias se irán aliviando, se sentirá más cómodo, la respiración se calmará. Después de cierto tiempo es necesario salir de la postura, asegúrese de hacerlo de manera tranquila y relajada.
Si durante la práctica siente mucho dolor, afloje o salga de la postura, póngase en una posición cómoda  y espere el tiempo necesario hasta sentirse bien.

Practicar posturas acordes al nivel

No practique posturas que tengan cierto riesgo de lesión al principio. Por ejemplo, Sirsâsana, la postura sobre la cabeza puede perjudicar su cuello si se practica de una manera inadecuada.

Hay que fortalecer el cuello y acostumbrarse a estar en posiciones invertidas antes de intentar hacer esa postura en particular. Lo mismo pasa con todas las posturas que impliquen una fuerte extensión o flexión de la columna vertebral lumbar. A estas posturas se debe llegar de manera progresiva, aumentando poco a poco la flexibilidad.